viernes, 16 de diciembre de 2011

Congestión y caos vehícular; El nuevo reto de las ciudades en desarrollo

Durante la última década el mundo ha registrado un explosivo aumento en la demanda de transportes vehiculares en las principales ciudades en desarollo. La congestión vial en muchos países ha colapsado las principales calles, autopistas y rutas interurbanas, escenario del cual Chile no está exento. 

Según cifras del Instituto Nacional de Estadisticas de Chile, INE, en 2001 se registraba un parque automotriz de 2.047.119 autos en circulación, y a la fecha, nuestro país ya supera las 3 millones 500 mil unidades vendidas en el transcurso del periodo 2010 - 2011, lo que representa un aumento de más del 70% respecto al comienzo del milenio.

Para nadie es una novedad que transitar por la costanera de Antofagasta en la hora punta (7pm - 9pm) pueda tardar entre 15 a 20 minutos más que hace 5 años. Lo mismo sucede en Avenida España, ruta que une Valparaíso y Viña del Mar, donde los vehículos sobrepasan la capacidad vial en la denominada hora peak. Coquimbo, Concepción y varias otras regiones también han sucumbido ante el caos vehicular que se registra en nuestro país.



Aunque no lo crean, este desalentador panorama es sólo un "pequeño problema" si lo comparamos con otras ciudades del mundo, donde sus índices en el parque automotriz registran, muchas veces, cifras que triplican las nacionales.

En la sociedad occidental se considera a Estados Unidos como la gran potencia mundial. Las principales urbes la toman como ejemplo al momento de realizar planificaciones y cambios en las estructuras de orden vial, pero muchas veces me cuestiono si este es el mejor ejemplo a seguir. Tomando el caso de la denominada "capital del mundo", Manhattan, registra una de las peores cifras de embotellamientos y caos vehicular del país. Nueva York es la ciudad más poblada de todo Estados Unidos y cuenta con un plan vial complejo, donde la integración del sistema incluye a más de 12 mil taxis, un teleférico que comunica la Isla Roosevelt con Manhattan, una flota de buses locales, una red ferroviaria que une la ciudad con los estados adyacentes transportando a más de mil quinientos millones de personas anualmente.

Pese a todas estas medidas aún así presenta una pésima organización de transportes. La respuesta a esto no es más que un reflejo a lo que acontece en todas las ciudades del mundo: el expansionismo y consumo indiscriminado de los suelos urbanos. 


Un dato no menor es que según un crudo articulo de la revista Forbes denominado "Las ciudades más miserables de EEUU", Nueva York es la ciudad estadounidense en la que más tiempo tardan sus habitantes en llegar al trabajo, con un tiempo medio de 36,2 minutos.


Siguiendo en el plano internacional, una noticia publicado por El Mercurio hace un par de meses se señalaba que la ruta que conecta a Beijing con El Tibet registró atochamientos de hasta 100 kilómetros, obligando a los automovilistas a permanecer nueve días ante el volante para llegar a su destino. Todo este problema se generó por unas reparaciones que se encontraban realizando en una calzada de la ruta, dejando en claro el peligroso equilibrio que existe en el transito vial si ocurriese un problema.


Consecuencias


Si bien la congestión vehicular y los grandes atochamientos a más de alguno lo ha sacado de sus casillas o lo ha hecho llegar tarde a una importante reunión no hay que olvidar que el más perjudicado con el exceso del parque automotriz y las demandas de nuevas rutas es: nuestro planeta.


Para tratar de disminuir el impacto ambiental de las emisiones de los automoviles es necesario que las politicas públicas vayan orientadas en la masificación de los medios de transporte. Si bien no les ha funcionado de la mejor forma y la cobertura de medios ha sido bastante duro con ellos, el Transantiago o la forma en que el sistema de transporte publico es publicitado, se podría convertir en un ejemplo el día de mañana. A lo que quiero llegar es que sería bastante interesante poder ver como en Valparaíso se publicita positivamente el Merval (Metro de Valpo) en los diarios o medios de comunicación locales. O quizás ver publicidad de los beneficios de el TransOhiggins, sus bajas emisiones de C02 por habitante en el ambiente y muchas otras cosas. A esas políticas se debe orientar, no a incrementar los tratados de libre comercio para importar más autos de Japón o China.






Los fuertes impactos negativos de la congestión, tanto inmediatos como de largo plazo, exigen esfuerzos interdisciplinarios para mantenerla bajo control mediante el diseño de políticas y medidas apropiadas, además del apoyo de las campañas por parte de los medios de comunicación para poder ejecutar un buen plan de estructura vial, que no sólo parta por buenas vías o mejores caminos, sino que modifique la conciencia social para poder cambiar la visión que se tiene como AUTO es igual a ÉXITO + EFECTIVIDAD. 


Las principales prospecciones que hacen falta a nivel nacional y principalmente a nivel local - regional se basan en simplemente lograr campañas efectivas. 
Tomaré el caso de lo que realizaron en India. "Go World" se trata de una campaña muy sencilla en que muestra de forma simple pero convincente los beneficios que nos trae como ciudadanos el utilizar las alternativas de transporte público, como reducción de tráfico, problemas de estacionamiento, entre otros. El que la campaña esté manejada con ilustraciones la vuelve aún más amable, acrecentando la disposición del público de acercarse a ella y leerla.


A lo que debemos apuntar es a tratar de generar mayor conciencia social, motivar a nuestras autoridades para que exista mayor preocupación y que no se tomen caminos equivocados para no terminar en un atochamiento de varios kilómetros.