Muy buenas, buenas! Hace mucho rato que no me daba el tiempo
para sentarme y dedicarle un par de líneas a este espacio que he dedicado para
mi, como una ventana para liberar mis pensamientos.
Desde la última vez que escribí acá he estado con estados de
animo demasiado variantes, los cuales hasta me dado para pensar la necesidad de recibir ayuda psicológica, pero creo que aún no
llego a eso (espero).
En realidad, la culpa de todos mis males soy yo! En un
comienzo culpaba a mi trabajo, a mi familia y a mis amigos, pero hoy comprendo
que el único que se sobre exige es uno mismo.
En un comienzo pensaba que el 2012 sería mi año, y lo es, en
cierto sentido. No me puedo quejar de mi
trabajo, ya que es un primer acercamiento a mi vida laboral que me ha exigido
lo necesario solamente. He tenido la
fortuna de estar en los lugares claves de la historia nacional actual y en los
momentos más caóticos también, pero aun así, me ha gustado ser parte de dichos procesos.
Mi familia ha estado siempre ahí, son mi pilar fundamental, a
pesar de que muchas veces son sus sombras indefensas las que me llevan a querer
ser más y más y más para no defraudarlos y darles siempre lo mejor.
Y, por último, mis amigos… uff mis amigos. En este punto clave
de mi vida, en donde hubo un quiebre en este sentido, me siento un agradecido
de poder contar con mucha gente que me apoya, me quiere y se siente orgullosa
de mi, aunque las palabras no lo avalen.
Todos los dramas interiores que he sentido este 2012 han
sido producto del genio maligno que llevo en mi interior. El único enemigo con
el que cuento en este momento soy yo mismo.
A veces quiero escapar, tomar un tren, bus o avión y salir
de la rutina. Estar solo y sin ninguna molestia a mi alrededor, pero sigo sin
darme cuenta, que a pesar de viajar a la China o a la estación Hospital del Metro tren, del único que tengo que escapar, es de mi mismo convertido en negatividad y ahogo que
no me deja ver y vivir la vida que ando buscando.

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